En entrevista concedida al medio de prensa, Carlos Arámburo de la Hoz, integrante de ese colegiado, refirió que, dentro del análisis sobre la prueba virtual realizada en los meses de mayo y junio, se encuentra incluido el rol de la empresa, encargada de aplicar el examen.
Señaló que está “abierta” la petición de audiencia presentada por la compañía procedente de Monterrey, en el norteño estado de Nuevo León, para colaborar en el esclarecimiento de las anomalías, entre estas, una cantidad de aciertos muy por encima de los registros históricos.
Agregó que la comisión todavía tiene un trabajo que hacer mucho más puntual para poder afirmar exactamente qué ocurrió.
La casa de altos estudios anunció el viernes que aplicará un examen de control presencial debido a irregularidades observadas en la prueba de admisión de este año, la primera realizada en línea, luego de que así lo recomendara la comisión técnica.
El propósito es garantizar que las personas aceptadas hayan realizado un esfuerzo y no tuvieran ayuda que las pusieran en ventaja sobre las demás.
Arámburo expuso que, en caso de que aspirantes seleccionados presenten amparos para que la universidad respete el resultado de la primera evaluación, será un tema que corresponderá analizar a la oficina del abogado general de la máxima casa de estudios.
Reiteró, sin embargo, que el examen de control está contemplado dentro de las normas.
Para la primera prueba en línea, la universidad firmó un contrato con Territorium Life por más de 40 millones 700 mil pesos (más de dos millones de dólares) para la aplicación a un mínimo de 154 mil aspirantes, y hasta 101 millones 757 mil (5,8 millones de dólares) por poco más del doble.
Finalmente, la evaluación fue realizada por 158 mil jóvenes, apuntó La Jornada, al añadir que en 2025, para el examen que se llevó a cabo de manera presencial y en línea, la UNAM erogó 49 millones 231 mil 181 pesos (2,8 millones de dólares).
Arámburo explicó que la comisión técnica tiene tres funciones, entre ellas la que ocupó su primer informe: resolver la forma de asegurar que los estudiantes que “han hecho un esfuerzo honesto, que se han preparado, que han tenido la intención de ingresar a la UNAM, lo hagan”.
Otra encomienda, dijo, es tratar de entender cómo ocurrieron las anomalías detectadas en los análisis estadísticos detallados, y la tercera, “hacer recomendaciones para que hacia adelante haya mejoras en los procesos” de selección.
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