Desde el mismo triunfo en enero de 1959, la Revolución cubana compartió valores defendidos siempre por la Unesco, consideró Lamrani, al hablar ante un concurrido y diverso auditorio en la sede de la referida organización de la ONU.
El historiador y ensayista, especialista en el tema de las relaciones de Estados Unidos y Cuba, señaló que las medidas de asfixia económica aplicadas por la administración del presidente Donald Trump crean un estado insostenible para el pueblo cubano.
La comunidad internacional para nada debe quedar impasible ante ese crimen ni tampoco abandonar a su suerte a un país como Cuba que desde el triunfo revolucionario tuvo como premisa el internacionalismo y la solidaridad con otros pueblos, subrayó.
Tras hacer un bosquejo de los principales hitos históricos del proceso de la lucha por la independencia de la isla caribeña hasta derrocar a la dictadura de Fulgencio Batista, Lamrani indicó que la política contra Cuba dejó de ser clandestina.
El también investigador de la Universidad de la Sorbona señaló que ya eso ocurría desde la aprobación de la ley Torricelli, en 1992, pero ahora Trump anuncia su verdadero propósito, para luego inventar pretextos con el fin de lograr sus objetivos.
Recientemente, el mandatario estadounidense afirmó que deseaba tener a Cuba como el estado norteamericano número 51.
El más reciente invento de la Casa Blanca consistió en presentar una acusación contra el líder de la revolución cubana, el general de Ejército Raúl Castro, por su supuesta responsabilidad en el derribo de avionetas comandadas por un terrorista confeso, hace 30 años.
La víspera, cuando el luchador revolucionario cubano arribó la edad de 95 años, una veintena de asociaciones de solidaridad, sindicatos y fuerzas políticas francesas envió una carta conjunta al líder de la Revolución Cubana, dirigida también al presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
Con texto de André Chassaigne, miembro honorario del Parlamento francés y expresidente del Grupo de Amistad Francia-Cuba de la Asamblea Nacional, la carta transmite el apoyo de amplios sectores de la sociedad francesa a la lucha del pueblo cubano.
Ello ocurre cuando Cuba responde ante los graves efectos del bloqueo recrudecido y a las crecientes amenazas del gobierno de Estados Unidos contra la Isla, destaca la misiva.
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