El director de Pronósticos del organismo, Vladimir Arreaga, señaló que el monitoreo del océano Pacífico ecuatorial muestra señales consistentes de calentamiento de las aguas superficiales y debilitamiento de los vientos, condiciones asociadas con la formación del fenómeno.
“Ya tenemos señales en el océano Pacífico ecuatorial. Tenemos masas cálidas bastante consolidadas y existe una alta probabilidad, superior al 80 por ciento, de que el evento se desarrolle en los próximos meses, sobre todo a partir de julio y agosto”, afirmó Arreaga.
El especialista explicó que, si el fenómeno logra acoplarse con las condiciones atmosféricas, podría intensificar las lluvias durante la próxima temporada invernal en la región costera ecuatoriana debido al aumento de la temperatura del mar.
En contraste, algunos sectores de la Amazonía podrían experimentar una reducción de las precipitaciones, como ha ocurrido en episodios anteriores.
Las advertencias fueron realizadas durante la presentación este jueves de un nuevo sistema de difusión de boletines meteorológicos impulsado por el Ministerio de Ambiente y Energía, el Inamhi y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas.
La iniciativa busca facilitar el acceso a información climática mediante formatos más claros, herramientas digitales y canales de comunicación que permitan a autoridades, sectores productivos y ciudadanos anticipar riesgos y tomar decisiones oportunas.
El PMA informó que ha invertido cerca de dos millones de dólares en la instalación de estaciones de alerta temprana en distintas zonas del país.
“Hemos instalado alrededor de 30 estaciones climáticas locales que entregan información actualizada sobre lo que está sucediendo en estos territorios”, detalló el representante del organismo internacional en Ecuador, Mateo Perrone.
Las estaciones operan principalmente en las provincias de Manabí, en la costa, e Imbabura, en la sierra norte, y proporcionan datos en tiempo real sobre las condiciones meteorológicas.
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