El burgomaestre, del movimiento Revolución Ciudadana (RC) formalizó su postulación en un acto simbólico realizado este jueves ante la Delegación Provincial Electoral de Pichincha.
Si bien la inscripción es únicamente de forma virtual, Muñoz acudió a la sede del organismo electoral acompañado por cientos de simpatizantes, que recorrieron con banderas y pancartas algunas calles del norte de la capital ecuatoriana.
El político aspira a un segundo mandato al frente del municipio con el respaldo de la Alianza Ciudadana, integrada por Unidad Popular, el Partido Socialista Ecuatoriano, el movimiento Todos y la RC, organización vinculada al expresidente Rafael Correa (2007-2017) y suspendida desde marzo pasado.
En un discurso, el alcalde afirmó que el acuerdo alcanzado entre esas fuerzas trasciende el proceso electoral y responde a un proyecto común para la ciudad.
«Nuestras diferencias, además, no son diferencias irrespetuosas, son diferencias respetuosas de nuestras historias ciudadanas, sociales y políticas», expresó.
Muñoz aseguró que, de ser reelegido, mantendrá como ejes de su administración la inversión pública, la movilidad, la atención a los sectores más vulnerables y el desarrollo de las zonas rurales de Quito.
En materia de seguridad, defendió una estrategia que combine el combate a la delincuencia con la generación de empleo y oportunidades.
«Claro que hay que combatir duramente al crimen, pero hay que darle también oportunidades a la gente con trabajo digno, porque esa es realmente la mejor forma de tener una seguridad estable», señaló.
Muñoz también denunció los intentos de excluir de la contienda electoral a sectores de la oposición y advirtió sobre el riesgo de que su candidatura sea objeto de acciones para impedir su participación.
Afirmó que la RC se encuentra «injustamente proscrita» y aseguró que actuará con estricto apego a la normativa electoral para evitar “dar pretextos” a sus adversarios políticos.
La RC participa en estos comicios mediante partidos aliados debido a que su personería jurídica fue suspendida por el Tribunal Contencioso Electoral y eso le impidió presentar candidaturas directas.
La alianza que respalda a Muñoz reúne por primera vez a fuerzas de izquierda que durante años expusieron diferencias, entre ellas Unidad Popular, cuyos dirigentes sostienen que el acuerdo responde a un programa común para la administración de la capital ecuatoriana.
Más de 13 millones de ecuatorianos están convocados a las urnas el próximo 29 de noviembre para elegir prefectos, alcaldes, concejales, vocales de juntas parroquiales y a los integrantes del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs)
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