Se confirma así que el condenado fue jefe de la estructura criminal conocida como “Los 12 Apóstoles” y de ser responsable de crímenes de homicidio agravado, concierto para delinquir y concurso de delitos de lesa humanidad.
Santiago Uribe, a quien se le halló culpable del asesinato de Camilo Barrientos, un conductor de un bus, fue sentenciado en noviembre del pasado año por el Tribunal Superior de Antioquia.
Ese fallo de segunda instancia revocó a su vez la sentencia del juez primero Penal del Circuito Especializado de Antioquia que, un años antes, lo absolvió en medio de la investigación por la conformación de un grupo paramilitar en el referido departamento.
“Los 12 Apóstoles” fue un grupo paramilitar que operó en el norte del territorio antioqueño entre 1992 y 1998.
La estructura operaba en municipios como Yarumal, Santa Rosa de Osos, Campamento, Don Matías y Valdivia y, bajo la fachada de una presunta “limpieza social”, asesinaron de manera selectiva a supuestos delincuentes, drogadictos y simpatizantes de la guerrilla, a menudo con la complicidad de miembros de la Fuerza Pública.
Al grupo se le atribuyen cientos de homicidios y también otros delitos como desaparición forzada, secuestro y desplazamiento forzado de la población civil.
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