El choque, anunciado como una final adelantada, cumplió cada presagio: intensidad, cambios de mando y un desenlace que exigió nervios de acero.
Brasil tomó la delantera con parciales de 25-15 y 25-22, pero Italia reaccionó con carácter para igualar tras imponerse 25-22 y 26-24. En el tie break, cuando el margen es apenas un suspiro, la “Canarinha” recompuso su ritmo y selló el 15-12 definitivo, sostenida por su mayor consistencia en los momentos de quiebre.
Las sudamericanas marcaron pequeñas diferencias en los fundamentos: dominaron el ataque 58-56, el bloqueo 12-9 y el servicio 8-4, además de capitalizar 32 puntos por errores rivales, uno más que su adversario.
Ana Cristina de Souza lideró la ofensiva brasileña con 22 unidades, bien secundada por Júlia Bergman (18). Por Italia, Ekaterina Antropova volvió a erigirse en referencia con 18 puntos, acompañada por Merit Adigwe (13).
Con este resultado, Brasil se mantiene como el único equipo invicto tras cuatro presentaciones —luego de la caída de Polonia ante China— y refuerza su paso firme en el torneo, tras victorias previas sobre Bulgaria (3-0), Países Bajos (3-1) y República Dominicana (3-0).
Italia, que había iniciado con triunfos ante Turquía (3-1), Bulgaria (3-0) y Países Bajos (3-0), encajó su primer revés en una prueba de carácter que, lejos de debilitarla, reafirma su profundidad competitiva aun sin varias de sus principales figuras.
En la misma jornada, China superó 3-1 a Polonia y emparejó sus balances en tres victorias y una derrota, añadiendo tensión a una primera semana que ya se juega con pulso de fase final.
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