El resultado corresponde al Sistema de Detección de Deforestación en Tiempo Real, divulgado este jueves durante una visita del presidente Luiz Inácio Lula da Silva al Observatorio Regional Amazónico de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica.
Según la fuente, en dicho mes de 2026 fueron devastados 370 kilómetros cuadrados de vegetación, frente a los 960 kilómetros cuadrados registrados un año antes.
Agencia Brasil precisó que los datos fueron elaborados por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales y sirven de referencia para orientar las acciones de fiscalización y combate al problema ejecutadas por organismos federales.
João Paulo Capobianco, ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático, calificó el resultado como un hito, al recordar que históricamente mayo coincide con el inicio de la estación seca en la Amazonía, etapa en la que suele aumentar la destrucción forestal.
A juicio del titular, la reducción refleja el fortalecimiento de las operaciones de control ambiental, incluidos embargos remotos, acciones de campo en unidades de conservación y medidas de protección en territorios indígenas y asentamientos rurales.
De agosto de 2025 a mayo de 2026, la superficie deforestada alcanzó dos mil 189 kilómetros cuadrados, lo que representa una disminución de 37,5 por ciento respecto al ciclo anterior y constituye el menor registro histórico para ese intervalo.
Tales datos muestran además una tendencia de reducción en el Cerrado, donde la deforestación disminuyó 12,2 por ciento en mayo frente al mismo mes del año pasado.
Para las autoridades brasileñas, los resultados fortalecen la meta gubernamental de alcanzar la deforestación cero en 2030 y contradicen recientes cuestionamientos internacionales sobre la eficacia de las políticas ambientales del gigante sudamericano.
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