El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, afirmó que Kono fue “un viejo amigo del pueblo chino” y recordó que, como secretario jefe del gabinete nipón en 1993, emitió una declaración oficial sobre el tema de las denominadas «mujeres de consuelo».
Según el vocero, en aquella ocasión Kono reconoció la responsabilidad del gobierno japonés y expresó reflexión y disculpas, una posición que tiene influencia positiva hasta la actualidad.
El portavoz señaló además que el exfuncionario fue considerado una figura emblemática en la defensa de la Constitución pacifista de Japón.
Lin recordó que el político japonés defendía el artículo 9 de la Constitución, el cual establece la renuncia del país a la guerra y a la posesión de fuerzas con fines bélicos.
Asimismo, destacó que Kono dedicó toda su vida a promover la amistad entre China y Japón y realizó decenas de visitas al país asiático.
De acuerdo con el vocero, sus esfuerzos contribuyeron al desarrollo de las relaciones bilaterales y al fortalecimiento de los intercambios y la cooperación entre ambas naciones.
Lin reveló que, incluso en sus últimos días, Kono mantuvo su preocupación por los vínculos chino-japoneses y expresó entre lágrimas su deseo de realizar una última visita a China, aspiración que no pudo concretar debido al agravamiento de su estado de salud.
“El pasado no debe olvidarse, los sentimientos de aquella época deben heredarse y los compromisos asumidos deben respetarse”, recordó Lin al citar palabras de Kono sobre la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Los vínculos entre China y Japón fueron normalizadas oficialmente en 1972 y desde entonces ambos países han desarrollado amplios intercambios económicos, comerciales y culturales.
Sin embargo, en estos momentos Beijing y Tokio enfrentan una profunda crisis diplomática debido a diferencias vinculadas a cuestiones históricas y territoriales, así como a la reforma que el actual gobierno nipón quiere llevar a cabo de su Constitución pacifista.
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