Mediante mensajes en su perfil en la red social X, el ente investigativo describió que buscan combatir el tráfico de personas, las estructuras delincuenciales y otros delitos vinculados al crimen organizado.
Durante el encuentro trascendió la importancia de mantener acciones coordinadas para fortalecer las investigaciones, optimizar los mecanismos de control y garantizar procesos transparentes, eficientes y apegados a la ley, explicó el MP.
Antes, el Departamento de Justicia del país norteño informó sobre la reunión, en la cual participó también el jefe de la cartera chapina de Gobernación, Marco Antonio Villeda.
Según analistas locales, la relación entre la anterior fiscal general (2018-2026) Consuelo Porras y las administraciones estadounidenses fue extremadamente tensa, conflictiva y marcada por una ruptura casi total de la cooperación de alto nivel.
El punto de quiebre ocurrió en julio de 2021, cuando la jefa del MP destituyó a Juan Francisco Sandoval, entonces al frente de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad, clave para las agencias norteamericanas en la lucha contra la corrupción.
Con la llegada de García el 17 de mayo último, el discurso, las primeras acciones y la expectativa giran en torno a un intento de reestructuración profunda frente al legado previo.
El objetivo declarado es devolver la naturaleza técnica y la imparcialidad a la Fiscalía, alejándola de las agendas de impunidad de los sectores tradicionales del poder (llamados aquí “Pacto de corruptos”).
No obstante, para algunos en este territorio centroamericano la intensificación de los lazos entre el ejecutivo de Bernardo Arévalo y los Estados Unidos reaviva el debate entre colaboración estratégica y dependencia o intromisión.
El país del norte, advirtieron, no suele actuar como un cooperante “neutro”; su apoyo financiero, técnico y tecnológico viene condicionado siempre a que cumplan con los objetivos de su agenda.
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