La agencia oficial de noticias Wafa denunció que funcionarios israelíes notificaron en las últimas horas a un residente de Jerusalén la demolición de una habitación construida en su terreno en la localidad de Silwan.
De forma paralela, emitieron una orden de paralización de las obras en una vivienda y cinco naves agrícolas en la localidad de Nahalin, en la gobernación de Belén.
El activista Osama Makhamra reveló que también se emitieron órdenes para destruir seis casas e instalaciones agrícolas en la aldea de Al-Dirat.
Recientemente, el Centro de Información de Wadi Hilweh, afirmó que Israel demolió solo en abril al menos 27 estructuras palestinas en la zona ocupada de Jerusalén Este y arrestó a unas 250 personas.
En un informe sobre el tema, la ONG destacó que la mayoría de las viviendas derribadas estaban habitadas, lo cual provocó el desplazamiento de numerosas familias.
Mientras, el Centro de Información Palestino destacó que el Ejército israelí ejecutó 102 operaciones de demolición en la Ribera Occidental.
Semanas atrás, Fakhri Abu Diab, especialista en temas de Jerusalén, alertó sobre el incremento de las demoliciones en la urbe como parte de una estrategia para cambiar la demografía de la zona oriental.
Indicó que solo en 2025 esa estrategia creció 300 por ciento, en medio del creciente sufrimiento económico de la población.
Según la Oficina Central Palestina de Estadísticas, el número de colonos judíos superó los 770 mil en la Ribera Occidental, de los cuales 336 mil viven en la zona ocupada de Jerusalén Este.
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