Dicha entidad sanitaria promueve la publicación de una bibliografía en la revista The Lancet que aborde este tema para poner fin a una de las complicaciones más mortales del parto.
La OMS consideró necesario un cambio fundamental en la forma en que se debe detectar y tratar la hemorragia posparto, y para esto es vital implementar las últimas guías consolidadas sobre la prevención, el diagnóstico y el tratamiento.
Es válido que en el protocolo de tratamiento también se incluya la medición de la pérdida de sangre con un paño de recolección de sangre calibrado, lo que modifica una práctica arraigada en la atención materna de estimar visualmente la pérdida de sangre, subraya la OMS.
Ahora hay que seguir trabajando para prevenir la hemorragia antes de que se produzca, de ahí la importancia de reducir la anemia durante el embarazo, abordar la necesidad insatisfecha de anticoncepción, evitar las cesáreas médicamente innecesarias y garantizar que todas las mujeres reciban medicamentos uterotónicos eficaces después del parto, concluye la OMS.
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