La víspera, las autoridades de la ciudad negaron el permiso para la “sentada” frente al edificio que guarda las dos cámaras del Parlamento congoleño, y propusieron a los descontentos alternativas como el campo de Assosa, en el distrito de Kasa-Vubu.
La oposición se negó de inmediato a aceptar esta propuesta, indicó Actualité.CD, y declaró que continuaría con su plan de manifestarse en rechazo a una posible modificación de la Carta Magna, en el lugar al que llamó una “sede inviolable”.
El príncipe Epenge, uno de los líderes de este movimiento contra el referendo, llamó a una movilización masiva de los cuatro distritos de la capital: Tshangu, Mont Amba, Funa y Lukunga, y declaró que se reunirían frente al Palacio del Pueblo a las 9:00, hora local.
En su cuenta en X remarcó que “no habrá referéndum sin Kivu Norte y Kivu Sur”, provincias del este del país actualmente ocupadas en buena parte de su territorio por la Alianza del Río Congo-Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23), con ayuda de Ruanda.
El tema de la modificación constitución mantiene dividida a la sociedad congoleña, donde quienes rechazan el proceso aluden no sólo a la guerra y la ocupación, sino también a las supuestas intenciones del presidente de RDC, Félix Tshisekedi, de cambiar todo lo que le impide un tercer mandato.
El pasado 3 de junio, ambos bloques se enfrentaron, cuando los opositores convocaron a un paro general y los defensores a una marcha de respaldo.
Instituciones religiosas se han pronunciado a favor del diálogo, pues consideran que de agudizarse las contradicciones podría incrementarse la violencia en el país, ya marcado por la acción de grupos armados.
otf/kmg













