Con un paso muy irregular en los últimos meses que le llevó a tener en peligro su clasificación para esta justa del orbe, el elenco sudamericano no aparece entre los grandes favoritos para la mayoría de los especialistas.
Ni siquiera la llegada al banquillo de un entrenador tan avalado como el italiano Carlo Ancelotti logró despejar la mayoría de las dudas, pero cuando se trata de Brasil, es muy difícil apostar en contra.
Su primer rival será nada menos que Marruecos, una de las posibles sorpresas de este Mundial, debido a los buenos resultados eslabonados en el último cuatrienio en todas las categorías.
Ya avanzaron hasta semifinales en Qatar 2022 y sumados algunos elementos que se coronaron en el más reciente Mundial sub-20 se convierten en un adversario peligroso para este encuentro previsto en Nueva York.
Este sábado también se jugarán otros tres partidos: Haití-Escocia en Boston, Australia-Turquía en Vancouver, y Qatar-Suiza en San Francisco.
En el caso de los haitianos, regresan a este escenario varias décadas después de su única incursión, aquella polémica de 1974 en la que antes, durante y después apareció la sombra del Duvalierismo.
Ahora se ganaron la plaza por derecho propio, pero lucen inferiores a los escoceses, mucho más acostumbrados al fútbol moderno.
Por su parte, Turquía mostrará si está para cosas importantes en este certamen en una muy buena prueba ante Australia, habitual en los últimos Mundiales aunque sin mucho protagonismo.
En tanto, Suiza debe solventar sin muchas dificultades su primer paso para asumir el liderato que se le pronostica en el grupo B, donde momentáneamente están igualados Bosnia y Canadá.
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