Taty se convirtió en símbolo, en emblema de la lucha incansable de miles de madres dolidas que han venido exigiendo información sobre el paradero de sus más queridos seres, al menos saber dónde están sus restos.
La despedida en la sede del sindicato Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (Foetra) se convirtió en un homenaje a una vida marcada por la búsqueda de su hijo y el compromiso con los derechos humanos.
Por decisión familiar el féretro permaneció cerrado y sobre él una fotografía de Taty sonriente, imagen que para muchos sintetiza su personalidad y carácter: firme en sus convicciones, pero siempre cercana y afable.
El velatorio reunió a integrantes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, militantes de organismos de derechos humanos y representantes de distintos espacios políticos.
También participaron funcionarios, legisladores y dirigentes sindicales que destacaron su legado y su compromiso permanente con las causas populares.
La historia de Almeida quedó marcada para siempre el 17 de junio de 1975, cuando su hijo Alejandro fue secuestrado y desaparecido. A partir de entonces inició una búsqueda que nunca abandonó y que transformó por completo su vida. Hasta llegó a recurrir al golpista general Videla, gestión que fue en vano, contó su comprovinciana Stella Calloni a Prensa Latina.
Ambas eran de la provincia de Entre Ríos y las unió un lazo fuerte de amistad que les servía de apoyo a ambas.
Paradójicamente, hija de una familia militar, encontró en esa lucha un camino que la convirtió en una de las voces más respetadas del movimiento de derechos humanos en Argentina.
Pese a que el peso de los años y los lógicos padecimientos se acumulaban, su presencia no obstante era habitual en marchas, actos y movilizaciones. Nunca negó una respuesta a un reportero que se le acercó para obtener su reflexión o valoración sobre un hecho, y exhortaba a la resistencia e instaba a que siguieran su lucha inclaudicable como “las locas seguimos de pie”
Era las pocas que quedan con vida de aquella Línea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo que se reunieron por primera vez el 30 de abril de 1977 frente a la Casa Rosada, en Buenos Aires, para reclamar por sus hijos desaparecidos, exponiendo sus propias vidas bajo aquella infame, siniestra y asesina dictadura.
El velatorio continuará durante la mañana del martes para quienes no pudieron acercarse a Foetra en este lunes feriado.
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