En conferencia de prensa, el mandatario subrayó el tema de la prevención, sobre todo para poder responder con eficiencia, pues durante demasiado tiempo los fenómenos se encontraban con instituciones debilitadas, sin planificación.
Con funcionarios más preocupados en aprovechar los desastres para hacer sus propios negocios que en atender a las personas y sus necesidades, remarcó el jefe de Estado en el espacio llamado La Ronda.
Desde la sede del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología, Arévalo aseguró que actúan ahora de manera distinta, “estamos fortaleciendo las entidades, la capacidad de planificar y enfocándonos en reducir los efectos, el impacto de lo inevitable”.
En estos momentos de emergencias climáticas salen a la luz las consecuencias de años de abandono, de negligencia y de corrupción, señaló el político de 67 años.
Pero también –acotó- es precisamente cuando está surgiendo la evidencia de la diferencia de un Gobierno que fortalece sus instituciones y las orienta a trabajar, preparar a la sociedad para enfrentar estas situaciones inevitables.
Cuando llegan las lluvias se hacen evidentes las carreteras que se hicieron con baja calidad, los caminos rurales que se descuidaron durante años, los puentes que se caen una y otra vez, aseveró el abanderado del partido Movimiento Semilla.
Nuestro compromiso es diferente, enfatizó, mientras insistió en que trabajan de manera coordinada.
Los recursos como siempre son limitados, pero pueden tener la plena seguridad que esta administración hace el mejor aprovechamiento posible de ellos, afirmó el presidente.
Guatemala, según datos de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, registra 437 emergencias asociadas a la época de lluvias (abril-noviembre).
Estos eventos (fundamentalmente inundaciones, caída de árboles y deslizamientos) afectaron a mil 647 familias y provocaron daños en más de mil 400 viviendas.
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