Datos de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) señalan que entre enero y mayo de este año ocurrieron ocho mil 718 siniestros, con un saldo de siete mil 475 personas lesionadas y mil 22 fallecidas.
La cifra equivale a una víctima mortal cada 3,4 horas y mantiene una tendencia similar a la observada en los últimos años.
En 2023 se registraron dos mil 373 fallecidos por accidentes de tránsito y en 2025 la cifra cerró en dos mil 354.
Las provincias de Pichincha y Guayas, las más pobladas, concentran el mayor número de víctimas fatales, mientras que las ciudades de Quito y Guayaquil encabezan las estadísticas nacionales de lesionados y fallecidos.
Un informe del Banco Mundial citado por la emisora Radio Pichincha correspondiente a 2025 ubicó a Ecuador como el tercer país más peligroso de América Latina y el Caribe en materia de seguridad vial.
Según el organismo internacional, los accidentes de tránsito generan un costo socioeconómico estimado en cinco mil 480 millones de dólares anuales, equivalente al 5,02 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
De ese monto, alrededor de 267 millones de dólares corresponden a gastos directos asumidos por el Estado en atención médica, pensiones e indemnizaciones.
Por otro lado, la ANT indicó que peatones, motociclistas y ciclistas representan aproximadamente el 75 por ciento de las víctimas de los siniestros viales.
Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) muestran que durante el primer trimestre de 2026 la principal causa de los accidentes fue la impericia e imprudencia de los conductores, con mil 829 casos reportados.
Le siguieron el exceso de velocidad, con mil 153 incidentes; el irrespeto a las señales de tránsito, con 768; y la conducción bajo efectos del alcohol o drogas, con 319 casos.
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