En un extenso artículo publicado en vísperas del 101 aniversario del Día de la Prensa Revolucionaria de Vietnam (21 de junio), el máximo dirigente subrayó que tras más de un siglo acompañando a la nación, ésta se adentra en una nueva y diferente etapa de desarrollo en casi todos los aspectos. El espacio digital se ha convertido en un elemento esencial de la vida cotidiana, subrayó To Lam y apuntó que, si bien la tecnología ayuda a acercar el periodismo a la ciudadanía y a recibir comentarios con mayor rapidez, el entorno digital también complejiza el acceso a la información, haciéndola fácilmente influenciable.
“En el nuevo panorama mediático, la prensa ya no ostenta un monopolio casi absoluto en la difusión de noticias”, dijo y precisó que para finales de 2025 Vietnam contaba con aproximadamente 85,6 millones de usuarios de internet, lo que equivale al 84,2 por ciento de la población, y alrededor de 79 millones de perfiles en redes sociales.
Según las últimas estadísticas, abundó, el número total de cuentas vietnamitas en redes sociales dentro del país asciende a unos 110 millones, mientras que las cuentas en plataformas extranjeras rondan los 203 millones.
Este entorno digital ofrece a la prensa la oportunidad de llegar a un público más amplio que nunca, pero también la obliga a competir directamente con el enorme volumen de contenido generado por plataformas y usuarios a cada hora y minuto, subrayó.
Sin embargo, esclareció, este cambio no disminuyó el papel del periodismo revolucionario.
Al contrario, con la abundancia de información, la sociedad necesita cada vez más fuentes fiables para discernir la verdad y la manipulación deliberada y esto exige de los periodistas profesionalismo, una sólida ética de trabajo y resiliencia ante cualquier presión.
To Lam se refirió también a otro problema importante: mantener el control sobre las plataformas transfronterizas.
“El periodismo necesita acceder a su audiencia en todas las plataformas, pero no puede depender de algoritmos externos. Perseguir únicamente las visualizaciones y los mecanismos de recomendación conlleva el riesgo de perder datos de lectores, derechos de distribución e identidad, además de enfrentarse a cambios algorítmicos”, consideró.
En ese sentido, apreció que dominar el espacio digital implica saber cómo aprovechar las plataformas globales, al tiempo que se construye un canal propio, una audiencia, datos y una marca de confianza.
Por lo tanto, es necesario comprender mejor la soberanía informativa nacional y el periodismo revolucionario debe ser la fuerza principal para protegerla, lo cual no significa aislarse, afirmó.
En otra parte de su artículo, el líder vietnamita sostuvo que los derechos de autor en el periodismo, tanto en el ámbito digital como en el de la inteligencia artificial, deben protegerse rigurosamente, e instó a los periodistas a trabajar con datos, herramientas digitales, redes sociales, fuentes abiertas y estándares de seguridad de la información.
Sin embargo, alertó, “deben evitar publicar algo primero y luego verificarlo, o dejar que las redes sociales dicten sus acciones. Los periodistas no deben comprometer su credibilidad en aras de un mayor número de visitas. Antes de publicar un artículo, deben responder a tres preguntas: ¿Es cierto? ¿Es necesario? ¿Es beneficioso para la sociedad?”.
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