Sobre la hierba pulcra del Terra Wortmann Open, donde cada bote parece susurrar la cercanía de Wimbledon, Zverev construyó su victoria con un primer set firme y un segundo definido en la cuerda tensa del tiebreak.
El número tres del mundo quebró en el momento justo para adjudicarse el primer parcial inicial 6-3 y luego resistió el pulso equilibrado de su rival hasta inclinar el desempate 7-4, en un duelo de nervios y precisión.
Ni la incomodidad de enfrentar a un compatriota ni los pasajes adversos en el segundo set lograron desordenar el tenis del principal favorito, que extendió su racha victoriosa y reafirmó su condición de hombre a batir.
Zverev, sólido con el servicio y certero en los intercambios cortos sobre césped, aguarda ahora por el ganador del choque entre el belga Raphaël Collignon y el italiano Mattia Bellucci en su ruta hacia semifinales.
El torneo de Halle, disputado desde 1993 sobre hierba en Westfalia y considerado antesala natural de Wimbledon, vuelve a encontrar en el alemán a uno de sus protagonistas más consistentes.
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