Mediante una declaración, la dirigente denunció que las potencias occidentales insisten en el vacío lema de la desnuclearización, pese a que -según afirmó- es un objetivo imposible de realizar.
En su mensaje, Kim criticó que en la reciente cumbre del G7, realizada en Francia, se repitieran “anacrónicas afirmaciones” sobre la desnuclearización y se lanzara una retórica hostil contra la República Popular Democrática de Corea (RPDC).
A su vez, responsabilizó al G7 de “la destrucción de la paz y la seguridad mundiales” y sostuvo que carece de legitimidad para oponerse a las decisiones soberanas de su país.
Kim expresó profunda insatisfacción y pesar por lo que calificó como excesos del bloque y los condenó enérgicamente.
Según subrayó, la desnuclearización ha perdido toda relevancia y las armas nucleares, en manos de la justicia, constituyen un elemento disuasorio contra la injusticia.
La Agencia Central de Noticias de Corea, ACNC, expuso la declaración en la cual Kim argumentó que la RPDC adquirió su arsenal en respuesta a constantes amenazas nucleares de sus adversarios.
De igual manera, aseguró que estas armas no deberían preocupar a nadie más que a quienes buscan perjudicar al país.
La líder partidista enfatizó que las armas nucleares son “una piedra angular de la paz”, con una identidad eterna e inmutable.
La posesión de este arsenal es un interés fundamental que debe defenderse a toda costa, dijo y advirtió que cualquier intento de atentar contra él sería “la peor decisión posible, una catástrofe”.
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