Según reportó la institución científica, el satélite llegó a su órbita prevista 29 minutos después del despegue, tras la separación de los propulsores y la primera etapa.
El sistema Michibiki, que actualmente cuenta con cinco satélites operativos, ofrece señales de posicionamiento mejoradas para teléfonos inteligentes y facilita la transmisión de alertas sísmicas en áreas con recepción deficiente.
Con ese lanzamiento, Japón busca reforzar su autonomía en geolocalización, aunque el plan inicial de siete satélites quedó reducido a seis tras la pérdida del Michibiki número 5 en un fallido lanzamiento el año pasado.
El gobierno japonés prevé operar el sistema con seis satélites que considera suficientes para consolidar su red nacional de posicionamiento avanzado.
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