En el caso de Valverde, ubicada en la región noroeste, un tribunal impuso tres meses de prisión preventiva a un hombre imputado por herir de bala a su pareja, quien permanece en estado delicado mientras avanzan las investigaciones.
Esta medida busca garantizar la presencia del inculpado en el proceso y preservar el curso de la justicia.
De manera paralela, en La Vega (región central) tres personas fueron condenadas a 15 años de prisión por tráfico de drogas y porte ilegal de armas, tras comprobarse su vinculación a una red dedicada al narcotráfico, tanto nacional como internacional.
Ambos casos, aunque de naturaleza distinta, evidencian la persistencia de delitos violentos y del crimen organizado, así como la importancia de la labor investigativa del Ministerio Público y la actuación de los tribunales en la aplicación de sanciones proporcionales.
La combinación de violencia de género y criminalidad organizada representa un desafío para las autoridades dominicanas, que buscan fortalecer la prevención, el control y la persecución penal en todo el territorio.
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