La esposa del expresidente Jair Bolsonaro difundió este miércoles un video en el que dice que su hijastro la humilló y la maltrató en una conversación telefónica, además de que la apartó de decisiones políticas.
Sus declaraciones, que tuvieron inmediato impacto en la prensa nacional, confirman un conflicto que medios brasileños venían reportando desde hace meses entre la exprimera dama y el entorno político del hijo mayor del exmandatario.
En el mensaje audiovisual publicado en redes sociales, Michelle afirmó que Flávio Bolsonaro la trató de manera irrespetuosa durante una conversación telefónica relacionada con la estrategia electoral del Partido Liberal (PL) en el estado de Ceará.
Según relató, el conflicto comenzó después de que criticara públicamente una alianza promovida por dirigentes del PL con el exgobernador cearense Ciro Gomes, actual precandidato al gobierno de ese estado por el Partido de la Social Democracia Brasileña.
«Me dijo que sería mejor que me mantuviera fuera de las decisiones del partido. Dijo que había llegado ayer y no entendía nada de política», aseguró Michelle.
De acuerdo con ella, tras esas declaraciones entendió que su apoyo político no era valorado y decidió apartarse de las discusiones partidarias.
Más allá de la disputa particular centrada en las alianzas electorales en Ceará, analistas interpretan este conflicto como una lucha más amplia por la conducción del movimiento conservador.
El impacto político del episodio radica en el peso que Michelle mantiene entre los sectores evangélicos y buena parte de la base bolsonarista.
De acuerdo con medios locales, su respaldo es considerado estratégico para cualquier candidatura de derecha, razón por la cual la falta de entusiasmo de la exprimera dama con la precampaña presidencial de Flávio ya generaba inquietud dentro del PL.
Esta nueva crisis estalla, además, cuando el senador intenta recuperarse del desgaste provocado por el denominado caso “Dark Horse”.
Tal escándalo tiene que ver con las revelaciones de que, para financiar esa película sobre su padre, Flávio pidió millones de dólares al exbanquero Daniel Vorcaro, quien se encuentra preso desde marzo por presunto fraude financiero y organización criminal.
El propio coordinador de la precampaña presidencial del senador Rogério Marinho reconoció recientemente, en declaraciones a O Globo, que la controversia tuvo efectos negativos sobre la candidatura y contribuyó al deterioro de su desempeño en las encuestas de intención de voto.
Para diversos observadores, el pronunciamiento de Michelle tiene un efecto particularmente sensible porque cuestiona la capacidad de Flávio para mantener cohesionada la coalición política construida alrededor de su padre.
Además, el video puede romper la narrativa de una imagen de supuesta unidad familiar que se llegó a convertir en uno de los pilares del bolsonarismo.
El analista Cristiano Noronha dijo a CNN Brasil que el video de Michelle representa un grave problema político para el precandidato presidencial, en particular por el liderazgo que tiene la exprimera dama en el PL Mulher, el movimiento femenino del PL.
Desde su punto de vista, sus revelaciones de que fue humillada y maltratada podrían tener repercusiones muy negativas para Flávio, especialmente entre el electorado femenino, que representa la mayoría de los votantes brasileños.
Además, lo ocurrido vuelve a colocar sobre la mesa la cuestión de quién heredará realmente el liderazgo político del bolsonarismo.
Si bien Flávio Bolsonaro reivindica haber sido designado por su padre como heredero político de esa corriente, figuras como la propia exprimera dama y el gobernador paulista Tarcísio de Freitas son percibidas por sectores de la derecha como opciones con mayor potencial electoral para disputar la Presidencia.
En los próximos días, las encuestas de intención de voto seguramente arrojarán más luces sobre el impacto de esta nueva controversia en el entorno conservador.
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