Los especialistas esperan una reducción gradual de las temperaturas para eliminar este domingo todas las zonas en alerta máxima, decretada cuando los departamentos registraronn temperaturas por encima de los 35 grados centígrado.
Pero por ahora, la región de Île-de-France (capital y los distritos de la región de París) y Grand-Est permanecerán bajo el nivel máximo de alerta destaca el servicio Météo France.
Con el avance de la ola de calor, este viernes se implantaron récords como en Bajo Rin (Bas-Rhin), que registró por primera vez en su historia 40 grados centígrado, y Mosela, con 39,8, destaca el canal de televisión France 24.
La ola de calor puso a prueba el sistema sanitario francés. La ministra de Salud Stéphanie Rist expresó su esperanza en dejar de contabilizar fallecimientos en los próximos días y se mostró preocupada por al registro de decesos en los domicilios.
Una seria polémica suscita aquí entre especialistas y políticos la baja cobertura, solo 25 por ciento, de la climatización en hogares, hospitales y escuelas de este país, un aspecto relevante en la mortalidad de la canícula.
El gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu reconoció que “la presión hospitalaria continuará durante varios días”, en tanto la Agencia Regional de Salud (ARS) de Ile-de-France activó el “plan blanco” para los hospitales de esta región.
Un comunicado de la ARS alerta sobre el aumento de llamadas al número 15 de emergencias y un incremento del 50 por ciento de las visitas a urgencias de personas mayores de 75 años.
Además, la canícula llevó a la suspensión de varios eventos como la Marcha del Orgullo LGBT+, prevista en París y Lyon para este sábado, al igual que las carreras “We Run” en París y el festival de música Solidays, de este domingo.
El Castillo de Chambord también anuló tres días de conciertos que debían comenzar el viernes por la noche, con artistas como Orelsan, Maroon 5 y DJ Snake como principales figuras, indicó el canal de televisión BFMTV.
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