En un mismo grupo se vivió el contraste, cuando por la llaves A, D y H no fueron los considerados por la mayoría de los especialistas los que avanzaron a la segunda ronda.
Surcorea y República Checa partían como favoritos para clasificarse junto a México en el apartado A, pero ambos quedaron fuera y Sudáfrica firmó una histórica actuación, superior incluso a cuando acogieron el certamen en 2010.
En el sector D la mayor decepción fue Turquía, que maquilló el desastre con una victoria ante Estados Unidos el último día, pero ya llegaba a ese tercer compromiso eliminado matemáticamente.
Por último, Uruguay no pudo aprovechar ni siquiera el nuevo formato que permite clasificar a terceros lugares y quedó eliminado con apenas dos puntos, dejando espacio para la histórica clasificación del debutante Cabo Verde.
También se convirtió en una de las grandes revelaciones la República Democrática del Congo, que con cuatro puntos conquistó la plaza que en teoría no le debió corresponder.
La vida, con su infinita capacidad para sorprendernos, nos entrega a cada rato estos contrastes que son como notas discordantes en una melodía que, lejos de romperse, se enriquece con la diversidad de tonos y ritmos.
Para los afortunados queda disfrutar lo que viene por delante, y para los que estuvieron por debajo está la oportunidad de redescubrirse otra vez y restañar las heridas para resurgir con más fuerza.
ool/lp












