Por Fausto Triana
Exquisito mediocampista ofensivo, con una envidiable visión de juego, Modric cumplirá el próximo 9 de septiembre 41 años y aunque ya no tiene la explosividad de antaño, todavía es clave en el éxito de Croacia.
En un torneo de Estados Unidos, México y Canadá donde los reflectores están puestos en dos estrellas, el argentino Lionel Messi y el portugués Cristiano Ronaldo, la figura del croata vuelve a emerger como ejemplo de consagración.
Es el jugador con más títulos en el Real Madrid, con 28, subcampeón mundial de Rusia 2018 y Balón de Oro ese mismo año. Días atrás, fue esencial en la victoria de su equipo contra Ghana 2-1.
“Hago mi mayor esfuerzo para seguir ayudando mientras pueda. Aun no me he planteado el futuro, pero sé que la hora difícil está cerca”, declaró el volante apodado el Mago de Zadar (su lugar de nacimiento).
Actualmente milita en el AC Milan de Italia, pero tiene propuestas muy convenientes desde el punto de vista económico en Arabia Saudita y Estados Unidos.
Su adiós de las Copas FIFA pudiera estar cerca. Croacia enfrenta a Portugal en dieciseisavos de final este jueves 2 de julio y en el papel, los lusitanos son favoritos.
“Hasta Rusia nunca nos tenían en cuenta y poco a poco nos hicimos de un nombre y un prestigio. Es verdad que Portugal posee una gran plantilla, pero estamos acostumbrados a luchar siempre”, reflexionó Modric.
Ciertamente desde la cita en suelo ruso, Croacia se ha mantenido en la conversación de los certámenes internacionales. Fue tercera en la Copa Mundial de Qatar 2022, y segunda en la Nations League de 2023.
En la actual liza del orbe, hizo mucha resistencia a Inglaterra, aunque terminó sucumbiendo 2-4, se impuso a Panamá 1-0 y a Ghana 2-1.
A todas luces, será su última Copa Mundial, si bien en los tiempos que corren, la porfía por realizar hazañas para la posteridad se ha puesto de moda. Ya los argentinos hablan de la eternidad de Messi y los portugueses de Cristiano.
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