Según analistas, signan el panorama intensas negociaciones entre las diferentes bancadas y un escenario político marcado por la fragmentación.
La instalación del nuevo período de sesiones ordinarias arrancará ese miércoles con la elección del presidente y los demás integrantes de la directiva del Legislativo, para luego dar paso al mensaje anual a la nación del mandatario José Raúl Mulino, quien ofrecerá un balance de su criticada gestión del último año, en particular por los problemas de la seguridad ciudadana y el auge de la corrupción y el narcotráfico.
Diversas organizaciones sindicales, gremiales y movimientos sociales adelantaron que observarán con atención el discurso presidencial, en momentos en que cuestionan el incremento del costo de la vida, la inseguridad ciudadana, las denuncias de corrupción y las políticas económicas impulsadas por el Ejecutivo, en contubernio con Estados Unidos .
La disputa por la presidencia del Parlamento se concentra, hasta el momento, entre el actual titular del órgano legislativo y líder del Partido Panameñista, Jorge Herrera, quien busca la reelección, y la diputada Shirley Castañedas, del oficialista partido Realizando Metas (RM), organización fundada por el expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014) , ahora asilado en Colombia.
En declaraciones a medios locales de prensa, Herrera aseguró que la instalación del nuevo período comenzará con puntualidad y sin las dilaciones registradas hace un año, cuando la elección de la directiva se prolongó durante varias horas debido a intensas negociaciones políticas.
El diputado precisó que el acto protocolar de izada de la bandera nacional está previsto para las 08:00 hora local y, acto seguido, iniciará la sesión plenaria para escoger a la nueva junta directiva.
«Si todos los planetas están alineados, iniciamos automáticamente la sesión y que gane el que tenga los votos», expresó el legislador, quien además garantizó que no obstaculizará el proceso ni permitirá retrasos con fines políticos.
La Asamblea Nacional está integrada por 71 diputados, por lo que el aspirante a la presidencia requiere alcanzar al menos 36 votos para asegurar la mayoría simple.
Ninguna bancada posee por sí sola esa cantidad de curules, lo que ha obligado a intensificar las negociaciones y la conformación de alianzas entre las distintas fuerzas políticas.
Analistas consideran que el resultado de la elección legislativa será un indicador del equilibrio de fuerzas entre el Ejecutivo y el Parlamento para el período 2026-2027 y podría incidir en la aprobación de proyectos prioritarios para el Gobierno, entre ellos reformas económicas, iniciativas fiscales y normas vinculadas a la seguridad social.
La elección de la nueva directiva del Legislativo antecederá al informe presidencial de Mulino, un acto establecido en la Constitución panameña para la apertura de cada período ordinario de sesiones, en el que el gobernante expondrá los principales resultados y desafíos de su administración.
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