París, 30 jun (Prensa Latina) Finalmente, la canícula logró hoy sacar en la Asamblea Nacional (cámara baja gala) una propuesta de censura contra el gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu, tras un áspero careo con la bancada ecologista.
Ni el caso de asesinato de la joven Lyanna, ni las protestas contra la eficiencia del sistema judicial en casos de abuso sexual pudieron llevar a Lecornu al banquillo de los acusados, como si logró hacerlo la canícula, estima la televisión gala.
Lecornu rindió cuenta ante el legislativo, donde encontró un vendaval del grupo ecologista, opuesto a un uso masivo de aparatos de climatización y crítico con la preparación del ejecutivo para enfrentar la canícula.
El primer ministro calificó de “escandalosa” y “falsa” la cifra de “10 mil muertos” por la ola de calor de la semana pasada, que, según él, mencionaron los ecologistas.
La argumentación salió a relucir en un careo con la presidenta del grupo ecologista del Parlamento, Cyrelle Chatelain, quien aclaró que su formación nunca manejó ese monto y solo expresó temor por la posibilidad de una tragedia.
Aunque el director general de la Asistencia Pública-Hospitales de París (AP-HP), Nicolas Revel, negó que la ola de calor de este año pudiera acercarse a los 15 mil fallecidos de 2003, sí admitió que podría superar la cifra de 2025.
Revel se refería en ese caso a los cinco mil 700 decesos registrados el pasado año por el intenso calor.
Salud Pública de Francia llamó la atención que entre el 24 y el 26 de este mes, junto con la ruptura de récords históricos y absolutos de alta temperatura, se registraron cifras por encima de la media habitual diaria de un millar de fallecidos.
Solo investigar será insuficiente
Ante esta situación, el jefe de Gobierno anunció que una comisión de investigación solicitada por los diputados ecologistas sobre la “política de adaptación” del Gobierno terminará volviéndose contra ellos “como un bumerán”, apuntó.
“Llegaremos a la conclusión de que no existe inacción, sino una necesidad evidente de acelerar las medidas”, estimó el primer ministro, quien pareció con ello proferir una amenaza.
Para Lecornu, la comisión también permitirá examinar la actuación durante la ola de calor de los ayuntamientos, incluidos los gobernados por ecologistas, “donde no se puede decir que los resultados sean tan ejemplares”, criticó.
Durante el peor momento de la canícula la semana pasada, al más del 95 por ciento de los 101 departamentos del país estuvieron en alerta climática severa, incluidos 64 en alerta roja (la máxima posible).
Las razones para la censura contra el Gobierno
Chatelain declaró que no habría “una comisión de investigación, pero si una censura. Usted no está en su lugar”, indico el canal de televisión France 24.
De esa forma, la bancada ecologista retomó el tema del voto de censura contra el gabinete, en este caso el de Lecornu.
Poco después, se conoció que el grupo ecologista, junto con el posible respaldo de La Francia Insumisa (LFI), de Jean-Luc Mélenchon, se disponía a apoyar una incipiente propuesta de un voto de desconfianza para el equipo de Lecornu.
Los ecologistas, sin embargo, carecen de los 58 diputados necesarios para lanzar el referido procedimiento de impugnación del ejecutivo, por lo que se trataría de una propuesta conjunta con la LFI.
Al comentar tal propuesta, Lecornu defendió, una vez más, la actuación del Estado, que, en su opinión, “responde ante cada crisis”, así como la de “todos los gobiernos”.
El dilema ecológico de cómo resolver el problema de la canícula sin climatización y sin aumentar el gasto energético ya cuenta con su posible víctima, el primer ministro galo, quien podría enfrentar su séptima moción de censura desde 2025.
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