El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana señaló que “esta cooperación es fundamental para desarticular a las mafias transnacionales y garantizar la seguridad, la estabilidad y la paz de todos los ecuatorianos”.
El pronunciamiento se produjo después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunciara la inclusión de los Chone Killers en la lista de organizaciones terroristas, medida que según afirman, amplía las herramientas legales para perseguir financiera y penalmente a quienes colaboren con ese grupo.
La banda delictiva surgió en 2020 tras separarse de Los Choneros y desde entonces mantiene presencia en varias zonas del país, en medio de la disputa entre organizaciones criminales por el control de rutas del narcotráfico.
Con la designación, los Chone Killers se incorporan a la lista de organizaciones ecuatorianas catalogadas como terroristas por Washington, en la que ya figuran Los Choneros y Los Lobos.
Esas mismas estructuras fueron declaradas organizaciones terroristas por el Gobierno de Noboa en enero de 2024, cuando el mandatario decretó la existencia de un conflicto armado interno para reforzar la lucha contra el crimen organizado.
Pese a ese tipo de acciones, la crisis de seguridad persiste en Ecuador, que cerró 2025 con más de nueve mil homicidios.
La estrategia gubernamental para enfrentar la problemática incluye cada vez un mayor acercamiento con Estados Unidos.
El pasado mes de junio Noboa visitó dos veces el país norteño y allí se reunió con el secretario de Defensa o de Guerra, Pete Hegseth, y con Kristi Noem, Enviada Presidencial Especial para el Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por el mandatario Donald Trump.
A su vez, el gobernante ecuatoriano abrió las puertas a una mayor presencia militar extranjera con un decreto ejecutivo firmado el pasado 18 de junio y cuestionado por sectores sociales y políticos de oposición.
Aunque ya se realizan operativos conjuntos con fuerzas estadounidenses, respaldados por convenios bilaterales anteriormente firmados, esa nueva normativa amplía esa posibilidad y tanto el ministro del Interior, John Reimberg, como el de Defensa, Gian Carlo Loffredo, hablaron de la próxima llegada de tropas foráneas, sin precisar fecha.
Organizaciones de derechos humanos advirtieron que, además de poner en riesgo la soberanía, el decreto promueve también la tolerancia ante posibles abusos de la fuerza pública al facultar al presidente para otorgar indultos y conmutación de penas a policías, militares y civiles, ecuatorianos o extranjeros.
En tanto, políticos de oposición afirman que la creciente cooperación con Estados Unidos, además de poner en riesgo la soberanía, no ha arrojado resultados concretos, pues los altos niveles de violencia se mantienen.
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