Medios locales reportaron este viernes que hubo una manifestación convocada por organizaciones sociales y ciudadanos afectados por el cierre del paso fronterizo, vigente desde el 24 de diciembre de 2025 por razones de seguridad.
La prohibición se extendió también desde el 1 de julio al tránsito peatonal.
Los habitantes de la zona, ubicada en la provincia austral de Loja, reclamaron que la restricción afecta derechos como la libre movilidad, el acceso al trabajo, la educación y la atención médica, además de profundizar la crisis económica en esta zona limítrofe.
Según autoridades locales y representantes de distintos sectores, el comercio y el turismo registran pérdidas de hasta 80 por ciento, mientras decenas de establecimientos han cerrado o cambiado de actividad y cientos de empleos se han perdido durante el período de restricciones.
La situación también impacta a estudiantes peruanos que asisten a centros educativos en Macará, quienes enfrentan dificultades para cruzar diariamente la frontera debido al cierre del puente.
Hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial del Ejecutivo ecuatoriano sobre la nueva decisión del impedir el paso peatonal binacional, que conecta a Macará con la localidad peruana de Suyo.
En diciembre de 2024 Ecuador anunció que solamente había dos pasos internacionales habilitados en sus fronteras con Colombia y Perú, como parte de medidas adoptadas por razones de seguridad nacional.
Desde entonces únicamente permanecen abiertos para el tránsito internacional el paso de Rumichaca, en el límite norte con Colombia, y el de Huaquillas, que enlaza a la provincia de El Oro con el departamento peruano de Tumbes, zonas clave para el comercio y la movilidad regional.
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