El primer ministro Sébastien Lecornu, informó la víspera en una reunión en Marsella que se detectaron unos siete mil 500 focos de incendios, pero esta jornada las autoridades ofrecían noticias más preocupantes, indicó el canal BMTV.
Las instalaciones portuarias en la región de Pirineos Orientales y empresas de producción químicas y de otras esferas se encuentran ahora amenazadas por las llamas, señaló la misma fuente.
Una de esas instalaciones fue devorada completamente por el fuego, al igual que uno de los yates anclados en un muelle de esa región sureña.
El siniestro forestal llegó esta jornada al borde de una de las autopistas en la meridional localidad de Canet-en-Roussillon, en los Perineos Orientales, donde más de tres mil personas debieron ser evacuadas.
Además, la prefectura de la referida localidad reportó dos bomberos con quemaduras graves, cuando 900 de sus compañeros, ayudados por dos aviones Canadier, luchan por aplacar los incendios.
En esa localidad, unas 80 casas móviles quedaron destruidas por el fuego en un campamento, mientras que otros 150 se incendiaron en otra área similar.
Al mismo tiempo, 26 bungalós fueron destruidos en un primer campamento afectado en la localidad de Sainte-Marie-la-Mer, señaló BMTV.
“El incendio se originó cerca del camping de Sainte-Marie-la-Mer, cruzó el río Têt y alcanzó Canet-en-Roussillon y la zona náutica, declaró el alcalde de la primera localidad, Edmond Jorda.
Las llamas se propagaron muy rápidamente y continúan su avance debido a la fuerza de los vientos y la sequedad de la vegetación por las altas temperaturas, afirmó Jorda, citado por la agencia AFP.
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