En especial, en el departamento de Pirineos Orientales, las llamadas llegaron a estar de ambos lados de una autopista, pese al trabajo de mil bomberos para evitar el avance de los siniestros, indicó el canal de televisión BFMTV.
Al menos dos aviones Canadier y varios helicópteros trabajan para intentar frenar el avance de las llamas que ya devoraron más de dos mil hectáreas boscosas, en medio de un fuerte viento y muy altas temperaturas, lo cual, por el contrario, aviva el fuego.
El ministro del Interior Laurent Nuñez se mostró preocupado por la llegada de los fuegos forestales con un mes de anticipación al sur de Francia, lo cual demanda esfuerzos extras y urgentes, comentó.
Nuñez viajó el jueves a Marsella, donde el primer ministro Sébastien Lecornu convocó en esa ciudad una reunión del Consejo Intergubernamental de Crisis para analizar medidas contra la canícula, pero el tema quedó superado dada la intensidad de los siniestros.
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