La cita en el emblemático estadio Azteca en la tarde de este domingo, correspondiente a los octavos de final, será la última de esta nación latinoamericana como co-anfitriona de la Copa, organizada también por Canadá y Estados Unidos.
Tras la victoria de la selección nacional frente a Ecuador y su pase a octavos de final, un millón 400 mil aficionados salieron a festejar el martes en las calles de la urbe, jornada que culminó con tres fallecimientos por asfixia y otro por una crisis convulsiva.
Los decesos ocurrieron en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, situado en Reforma, de ahí que las autoridades anunciaran el viernes el establecimiento de un perímetro de seguridad alrededor de esa glorieta, y el despliegue de unos 40 mil servidores públicos en la ciudad.
“Una vez el aforo llegue a su capacidad no se permitirá el acceso de la población a esa zona delimitada, y vamos a invitar a que puedan pasar a las siguientes glorietas y zonas en Reforma que estarán disponibles”, puntualizó la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada.
La mandataria local informó igualmente sobre el robustecimiento del operativo de salud, con el despliegue de 800 servidores públicos.
Brugada instó a los ciudadanos a mantenerse pendientes de la información divulgada a través de los canales oficiales, mediante los cuales se transmitirán datos sobre aforos y recomendaciones de movilidad y seguridad.
Llamó a celebrar con responsabilidad, a construir una nueva cultura del cuidado colectivo, a atender las recomendaciones de Protección Civil y de Seguridad, a no desarrollar prácticas de riesgo y a evitar el consumo excesivo de alcohol.
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