En la Pista 1 del All England Club, después de ceder el primer set 4-6 ante la pegada de su adolescente rival, la número cuatro del mundo ajustó la mira, aceleró sobre la hierba y devolvió el golpe con un 6-3 que volcó el impulso y el ánimo del duelo.
Con el partido ya bajo su jurisdicción, Pegula impuso su jerarquía de veterana, castigó sin concesiones a su oponente y rubricó la remontada con un concluyente 6-1, apoyada en un saque que le reportó dos tantos por directo y un 63 por ciento de efectividad con el primer servicio.
La favorita capitalizó ocho de 17 oportunidades de ruptura y convirtió cada titubeo de Jovic en una hendidura por la que se escapaba el partido, mientras el sol de Londres se clavaba sobre el tapete verde de la cancha auxiliar más grande del club.
A sus 32 años, dueña de 11 coronas WTA y semifinalista este curso en el Abierto de Australia antes de reinar en Dubái y Charleston y rozar otro trofeo en la final de Berlín, Pegula volvió a exhibir el pulso fiable que la mantiene instalada en la élite.
Enfrente, Jovic, apenas 18 años, número 16 del listado y campeona el pasado año en Guadalajara, confirmó el brillo de un presente prematuro, con trazas balcánicas en la sangre –padre serbio, madre croata– y la sombra tutelar de Novak Djokovic, que la apadrinó en Melbourne.
La ganadora aguardará ahora por la definición del pulso entre la suiza Belinda Bencic y la también estadounidense Coco Gauff, duelo programado para esta misma jornada y del que saldrá el nombre de su próxima estación en la ruta hacia las semifinales.
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