Existe un plan para reforzar el control sobre esos lugares de interés en la provincia y transferirlos del control militar a un organismo civil dependiente del gobierno israelí, afirmó el director del tema en la cartera, Jabr al-Rajoub, a la agencia noticiosa WAFA.
El esquema es parte de una política más amplia diseñada para incrementar el control en las locaciones de interés arqueológico y reforzar el proyecto de asentamientos, agregó la fuente.
Las organizaciones de asentamientos están apoyadas por los ministros israelíes Itamar Ben-Gvir, de Seguridad, y Bezalel Smotrich, de Finanzas, ambos del ala más extremista del gobierno de ultraderecha sionista del primer ministro Benjamín Netanyahu.
Entre los sitios, en cuyas cercanías existen asentamientos paramilitares israelíes aparecen el área arqueológica de Ein Far’a y el santuario de Nabi Saleh, puntualizó.
Los asentamientos humanos en países bajo ocupación militar están prohibidos por El Acuerdo de La Haya de 1907, de obligatorio cumplimento incluso para los países no signatarios.
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