Por Lemay Padrón Oliveros (Enviado especial)
Imbuido en la eterna comparación con el argentino Lionel Messi, ciertamente cargaban con el mismo calvario hasta Rusia 2018; de hecho en esa cita alcanzaron el boleto al certamen del orbe en la misma fecha, y también coincidieron en la despedida.
En cuanto a actuaciones, también iban bastante similares, pero en Qatar 2022 el sudamericano empezó a demostrar lo que hacía domingo tras domingo con otras camisetas.
Para Cristiano no pudo ser, y en este Mundial de México, Estados Unidos y Canadá 2026 tenía su última oportunidad para no ser recordado como estrella que titila tímidamente en estas lides, pero quizás ya era demasiado tarde.
El 70 por ciento de los partidos se los pasó en fuera de lugar, falló remates que en otra época terminarían en el icónico “¡Siiii!”, y hasta fue sustituido en momentos importantes.
La única victoria lusa en la fase de eliminación directa El bicho la vio desde el banquillo, mientras que su Némesis hacía todo lo contrario, dando el pase de gol al minuto 111 para sobrevivir ante la aguerrida Cabo Verde.
Esta última imagen no le hace justicia a una carrera brillante que lo colocó en la mesa de los mejores futbolistas de la historia, donde para muchos aventajaba al mismísimo Messi, pero La Pulga le comió la tostada en los últimos años.
Cuando dejó el Real Madrid algunos dijeron que soltaba la cuchara para sentarse a esa mesa, y a la larga tuvieron razón, porque jugando en la mediocre Liga saudita solo lo podían salvar los torneos planetarios, y no fue así.
Es verdad que deja el récord de anotar en los seis Mundiales que jugó, pero con 11 perforaciones en este tipo de lides se queda corto con respecto a los grandes de la historia, hablando del máximo anotador con selecciones nacionales.
El huracán imparable, el titán que levantaba trofeos individuales y colectivos por doquier, que destrozó récords y conquistó corazones, se quedó a deber en los Mundiales, donde de verdad la gloria se escribe en tinta indeleble.
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