Con cinco victorias consecutivas y el mejor balance de las Grandes Ligas desde el 1 de junio (25-8), los Marlins (51-42) llegan inspirados, anclados en el segundo puesto del Este de la Nacional a tres juegos de los Bravos de Atlanta.
Seattle (47-46), líder del Oeste de la Americana por estrecho margen sobre los Vigilantes de Texas, intenta sostener una cima que cruje mientras la ofensiva floridana golpea con ritmo y oportunidad.
La víspera, el swing de Kyle Stowers inauguró el marcador con su jonrón 12, Otto López firmó su juego 40 de múltiples imparables para elevar su promedio a .345 y Miami se impuso 2-0 con autoridad contenida.
El dominicano López, con su doble en la quinta entrada, igualó a Luis Arráez (2023) con 126 hits antes del receso del Juego de Estrellas y se convirtió en el primero desde José Altuve (2014) en alcanzar tal cifra de juegos multihit en ese tramo.
Tyler Phillips trabajó cinco entradas sólidas y el relevo —Cade Gibson perfecto en dos capítulos, Michael Petersen y el cerrador Pete Fairbanks con su salvamento 13— blindó una blanqueada que tuvo como cómplice el triple impulsor de Xavier Edwards.
Para el duelo de hoy, Miami confiará la pelota al derecho Janson Junk (3-5, 4.80), mientras Seattle apostará por Bryce Miller (4-2, 1.71), en un contraste de efectividades que promete un duelo de pulsos y silencios en la lomita.
Entre números que aprietan y bates encendidos, el partido dibuja una escena de urgencias distintas: los Marlins persiguen la barrida como afirmación de su ascenso y los Marineros, aferrados a su liderato, buscan frenar la marea en territorio ajeno.
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