De acuerdo con la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), el saldo principal son los estadios abarrotados y un alcance digital sin precedentes en citas previas.
Los 20 mil millones de visualizaciones de vídeo en todas las plataformas marcan un hito en exposición mediática y los estadios funcionaron casi al máximo de su capacidad, con una ocupación del 99.7 por ciento.
En total se contabilizaron 6.25 millones de aficionados presentes en los recintos deportivos, para una media de más de 65 mil por partido.
Según los datos de la FIFA se han transmitido un total de 13 millones de GB de datos a través de las redes del torneo y de retransmisión, y fueron respondidas con éxito más de mil millones de amenazas cibernéticas.
Solamente el «Viking Row», la pintoresca celebración de los aficionados de Noruega replicada por otros países, suma 172 millones de visualizaciones en TikTok.
En los terrenos es donde se disputa el balón; pero fuera de donde la pelota rueda también giran las emociones y las historias que habitan más allá de los estadios, donde la gente hace suyo el Mundial, aunque cada vez le pongan más difícil ser testigo directo.
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