El 2026 se presenta como un año de consolidación y transformación para la industria global de artes de pesca.
El mercado, impulsado tanto por la pesca deportiva como por la actividad comercial, muestra signos de un crecimiento sólido, aunque enfrenta la presión de factores geopolíticos y la creciente demanda de sostenibilidad.
Tal mercado de equipos de pesca deportiva, que incluye cañas, carretes, señuelos y líneas, se valoró en 13 mil 400 millones de dólares en 2026, con una previsión de crecimiento hasta los 18 mil 40 millones en 2032, a una tasa anual del 4,98 por ciento.
Otras estimaciones sitúan el mercado general de aparejos de pesca en 15 mil 340 millones de dólares para este año. Este dinamismo se debe al creciente interés por las actividades al aire libre y la innovación tecnológica en los materiales, como el uso de fibra de carbono para fabricar equipos más ligeros y resistentes.
A pesar del optimismo, 2026 comenzó con turbulencias. El conflicto en el Medio Oriente provocó el cierre efectivo del estrecho de Ormuz a finales de febrero, afectando al transporte aéreo de mercancías.
Por ejemplo, los volúmenes de exportación de salmón noruego se redujeron a la mitad en los días posteriores al inicio del conflicto.
Además, el panorama arancelario resulta volátil. A principios de año, un nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos e India redujo los aranceles a los productos indios del 50 al 18 por ciento, lo que tuvo un impacto directo en el comercio del camarón, afectando las dinámicas de oferta y demanda.
A esto se suman las cuotas de pesca más restrictivas para especies clave. Por ejemplo, la cuota de bacalao en el mar de Barents se redujo un 21 por ciento, alcanzando su nivel más bajo en 35 años, y la de caballa del Atlántico nororiental cayó 48 por ciento.
En este contexto, la industria se orienta hacia la sostenibilidad. La demanda de equipos ecológicos, fabricados con materiales reciclables, está en aumento.
Un ejemplo es la pesquería peruana de pota, que ingresó formalmente en el programa de mejora del Marine Stewardship Council (MSC) en noviembre de 2025 para certificar su sostenibilidad y trazabilidad, un paso clave para mantener su acceso a mercados exigentes como el europeo.
Paralelamente, la innovación tecnológica es un pilar fundamental. Los fabricantes están integrando componentes electrónicos avanzados, como localizadores GPS y sistemas de lanzamiento inteligentes, en los equipos de pesca para atraer a un público más joven.
Eventos como Seafood Expo Global 2026 en Barcelona, España, se perfilan como plataformas clave para exhibir estos avances y forjar nuevas alianzas comerciales, consolidando la transformación del sector en un mercado cada vez más competitivo e interconectado.
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