Datos del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) indican que entre enero y mayo de este año se registraron 141 mil 595 contratos de trabajo, un 19,1 por ciento más que los 118 mil 924 contabilizados en igual período de 2025.
El incremento se observó durante los cinco primeros meses del año, con alzas interanuales de 12,5 por ciento en enero, 11,2 en febrero, 56,8 en marzo, 8,1 en abril y 13,9 por ciento en mayo.
Sin embargo, el análisis de las cifras revela que el crecimiento estuvo sustentado principalmente en modalidades de contratación temporal. Del total de contratos, 76 mil 791 fueron por tiempo definido y 32 mil 177 por obra determinada, equivalentes a cerca del 77 por ciento de las nuevas vinculaciones laborales, mientras solo 32 mil 627 correspondieron a contratos por tiempo indefinido.
El predominio de empleos temporales reavivó el debate sobre la calidad de la ocupación y el alcance de las disposiciones del Código de Trabajo, cuyo artículo 77 establece los supuestos bajo los cuales una relación laboral debe considerarse indefinida.
La titular de Mitradel, Jackeline Muñoz, defendió recientemente la utilización de los contratos definidos al señalar que se ajustan al marco legal vigente, aunque reconoció que la legislación actual permite un amplio margen para ese tipo de contratación.
El escenario también contrasta con el deterioro registrado en la tasa de desempleo, que pasó de 9,7 por ciento en 2024 a 10,4 por ciento en 2025, según estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).
Frente a esa realidad, el presidente de la República, José Raúl Mulino, situó la generación de empleo como prioridad de su programa social «Panamá Pa’ Ti» y fijó la meta de crear 80 mil nuevos puestos de trabajo en el sector privado, con énfasis en actividades como la construcción y otras impulsadas por la inversión productiva.
Representantes del sector empresarial respaldaron el objetivo oficial, aunque advirtieron que el principal desafío será transformar el crecimiento de las contrataciones temporales en empleos permanentes y extender la recuperación hacia sectores como el agro y la construcción.
Para el consultor laboral René Quevedo, la economía panameña muestra señales de fortalecimiento, reflejadas en una mayor generación de empleo formal privado, el aumento del consumo interno, mejores indicadores de liquidez y una reducción de la mora bancaria.
No obstante, alertó que el principal obstáculo continúa siendo la desigual distribución geográfica del empleo, al señalar que el 99 por ciento de la recuperación del trabajo formal se concentró en el eje integrado por Panamá, Panamá Oeste y Colón, mientras el resto de las provincias perdió más de 105 mil plazas laborales.
A juicio del especialista, la sostenibilidad del crecimiento dependerá de incentivar la inversión privada en el interior del país, agilizar proyectos de infraestructura, fortalecer la confianza de los inversionistas y avanzar en reformas destinadas a facilitar el acceso al financiamiento y reducir cargas burocráticas para las microempresas.
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