La tensión mantuvo en vilo a toda una nación que vive la pasión futbolera como ninguna otra hasta que el árbitro sonó el pitazo final del épico enfrentamiento con Inglaterra con victoria para la “Albiceleste” 2-1; eufóricos festejos colmaron calles, avenidas y plazas en todo el país, fue la descompresión de tanto estrés acumulado, fue el desborde de una alegría incontrolable.
Enzo Fernández y Lautaro Martínez marcaron los goles que sellaron la clasificación, luego de que Anthony Gordon abriera el marcador para el conjunto inglés, ventaja rival que hizo más estresante el partido en Atlanta.
España, en tanto, se convirtió en el primer finalista al derrotar 2-0 a Francia en el Dallas Stadium. El equipo español resolvió el encuentro con un penal de Mikel Oyarzabal y un tanto de Pedro Porro, resultado que le permitió regresar a una final mundialista por primera vez desde Sudáfrica 2010, cuando conquistó su único título.
Con la victoria sobre el elenco anglosajón los argentinos celebraron también el aniversario 40 de otro partido histórico, cuando la selección derrotó por igual marcador 2-1 a los “Tres Leones” en el majestuoso Estadio Azteca en los cuartos de final de la Copa del Mundo 1986 con lo que allanó el camino a la conquista del cetro.
Dalma Maradona agradeció tantos recordatorios, reseñas y elogios a su padre Diego Armando a quien la hinchada se rehúsa a olvidar, por el contrario lo engrandece cada vez más, y la hija lo recordó este jueves en sus perfiles en redes sociales con un simple: “Te extraño”.
Manifestaciones violentas y desórdenes ensombrecieron los festejos en Córdoba, lamentablemente, y la policía volvió a reprimir con fuerza. La prensa local reportó unos 80 detenidos, varios heridos.
La euforia de los hinchas superó todos los límites. Un grupo de argentinos decidió llevar las celebraciones a otro nivel al salir a recorrer las calles de la pequeña ciudad de Villa Merlo, provincia de San Luis, subido a un tanque de guerra, relató este jueves en su cuenta en Instagram el medio local Zavallo Diario.
El vehículo es un blindado M4 Sherman de uso civil perteneciente a un exmilitar de la zona.
Con banderas albicelestes flameando, cánticos apasionados y el rugir de las orugas sobre el asfalto, este desborde de alegría se convirtió en la máxima expresión de la pasión futbolera argentina, demostrando que para celebrar un triunfo de esta magnitud, no existen los imposibles, describió.
La gran final será el domingo; restan tres días; hay tiempo para que regrese el estrés, la tensión, el sufrimiento, pero por lo pronto hay alivio en la psiquis de los argentinos.
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