Dicho mercado transita en 2026 por un escenario de marcada fragmentación que atrae la atención.
Mientras el sector de la celulosa de mercado enfrenta una presión bajista por el exceso de oferta global y la creciente autosuficiencia china, los segmentos de embalaje y papeles especiales mantienen su dinamismo, impulsados por el auge del comercio electrónico y la demanda de alternativas sostenibles al plástico.
El mercado de la celulosa experimenta un profundo ajuste estructural. La entrada en operación de grandes proyectos greenfield a partir de 2024 amplió la oferta de fibra corta (BHKP) a un ritmo superior al crecimiento de la demanda.
A esto se suma la transformación de la industria china: desde 2021, los fabricantes locales instalaron sus propias líneas de producción de celulosa, reduciendo su dependencia de las importaciones.
Se espera que el país añada cinco millones de toneladas de BHKP de producción interna para 2027, sustituyendo compras externas y presionando aún más los precios.
Como resultado, el precio de la BHKP cayó de 745 a 495 dólares por tonelada entre 2024 y mediados de 2025, con una recuperación parcial hasta los 540 dólares a finales de ese año, aún lejos de los niveles anteriores.
En el primer semestre de 2026, los precios en China se mantienen en torno a los 600-610 dólares para fibra corta y 645-660 dólares para fibra larga (NBSKP), mientras que en Norteamérica la BEKP avanza hasta los mil 530 dólares, reflejando una dinámica regional divergente.
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