El portavoz de esta agrupación opositora, Prince Epenge, ratificó que la marcha se llevará a cabo el miércoles 22 de julio en Kinshasa, a pesar de los llamados a la calma emitidos por la Conferencia Episcopal Nacional del Congo (Cenco) y la Iglesia Congoleña del Congo (ECC), reportó Actualité.CD.
Tras el anuncio de la realización del diálogo nacional inclusivo, representantes de la Cenco y la ECC se reunieron con líderes de la oposición para comprometerlos con la iniciativa de las conversaciones, por lo cual solicitaron aplazar la protesta como una muestra de buena voluntad.
Epenge reconoció los esfuerzos de mediación de los religiosos, pero señaló que C64 no puede conformarse con palabras y demandó acciones por parte del Gobierno, en particular la renuncia a una modificación de la Carta Magna.
Acusó al ministro de Comunicación y portavoz gubernamental, Patrick Muyaya, de intentar unir al país en torno a la figura del jefe de Estado en lugar de en torno a la defensa de la RDC.
“No es Félix (Tshisekedi) quien está siendo atacado. Es el Congo quien está siendo atacado”, citó Actualité.CD y agregó que el país atraviesa simultáneamente “una crisis de seguridad, una crisis de legitimidad y una crisis social” que una sola persona no puede resolver.
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