La Administración del Ciberespacio informó que la iniciativa se desarrollará en dos etapas bajo la campaña «Qinglang» (claro y limpio), enfocada en crear un entorno digital más seguro para niños y adolescentes.
La primera fase coincidirá con las vacaciones de verano y priorizará la eliminación de contenidos perjudiciales durante todo el proceso de producción y difusión de información en internet.
Las autoridades centrarán las inspecciones en tres ámbitos: publicación de contenidos, interacción entre usuarios y actividades de comercialización.
Entre las conductas que serán objeto de control figuran la difusión de animaciones manipuladas con inteligencia artificial que promuevan violencia o terror, desafíos peligrosos, contenidos que sexualicen a menores, videos con valores considerados nocivos y producciones generadas por inteligencia artificial que puedan distorsionar la percepción de niños y adolescentes.
La campaña también perseguirá el uso de redes sociales y grupos en línea para obtener fotografías privadas de menores, distribuir material pornográfico, difundir mensajes con connotaciones sexuales, ofrecer servicios de acompañamiento con contenido inapropiado o divulgar información personal de menores.
En el ámbito comercial, las autoridades actuarán contra prácticas que incentiven a menores a producir imágenes de carácter sexualizado, adquirir cajas sorpresa y tarjetas coleccionables mediante técnicas de mercadotecnia agresivas, comprar cigarrillos electrónicos o ser víctimas de fraudes en línea.
La segunda fase estará dirigida a regular los sistemas de recomendación de las plataformas digitales, fortalecer el control sobre los contenidos educativos y optimizar el denominado «modo para menores» incorporado en aplicaciones y dispositivos inteligentes.
Las plataformas deberán impedir que sus algoritmos fomenten la adicción a internet, el consumo excesivo o las relaciones inapropiadas entre menores mediante funciones como «personas cercanas» o «personas que podrían interesarte».
Las autoridades también exigirán controles más estrictos sobre contenidos educativos y limitarán la utilización frecuente de menores en transmisiones y publicaciones con fines comerciales, al tiempo que reforzarán la supervisión de aplicaciones y relojes inteligentes destinados al público infantil.
La Administración del Ciberespacio subrayó que la campaña busca salvaguardar los derechos e intereses legítimos de los menores, fortalecer la responsabilidad de las plataformas digitales y mejorar el entorno en línea para favorecer un desarrollo saludable de niños y adolescentes.
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