La cartera del Deporte emitió un comunicado donde explica que la productora del evento, DG Medios, entregó una propuesta donde garantiza la preservación de la gramilla y el resto de la instalación, que era el punto central de la controversia.
Según el texto, la empresa incorporó una serie de modificaciones técnicas destinadas a resguardar la infraestructura deportiva y disminuir el impacto sobre la cancha, que tiene un modelo híbrido, natural y sintético.
El principal problema era el peso del enorme escenario de 360 grados, el cual en la primera versión tendría un efecto nocivo.
Ahora el montaje se hará con el apoyo de grúas operadas desde la pista atlética y así evitar la circulación de maquinaria pesada por el pasto.
Además, usarán una cubierta que permitirá la ventilación de la gramilla con la incorporación de modernas tecnologías, lo cual reducirá el tiempo de recuperación para los futuros eventos deportivos.
Otro tema en disputa fue la puesta en venta de las entradas antes de contar con la autorización para utilizar el Estadio Nacional, las que se agotaron por completo, aunque los conciertos están programados para el 14, 15 y 16 de octubre.
En cuanto al factor económico, el subsecretario del Deporte, Andrés Otero, explicó que los ingresos por el evento de BTS, calculados en dos mil 200 millones de Pesos (unos 2,5 millones de dólares) ingresan directamente a la Tesorería Nacional y no llegan hasta ese ministerio.
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