En acto organizado en el capitalino Palacio Nacional de la Cultura, sede del Gobierno, el mandatario calificó de gran oportunidad este momento ante una institución de gobernanza propia del pueblo maya kaqchiquel y k’iche’.
Son más de cuatro siglos administrando justicia, resolviendo conflictos de tierra y de agua, mediando disputas familiares, cuidando caminos, sosteniendo la paz social, mucho antes de la existencia del actual Estado, recordó Arévalo.
Ante líderes ancestrales, subrayó que esa autoridad se sostiene en símbolos concretos como las varas, con más de un siglo de historia transmitidas de mano en mano.
El político de 67 años expresó que esa memoria está escrita, narra la cosmogonía y la resistencia de ese pueblo antes y después de la invasión española.
Detalló que están representadas 85 comunidades, a través de 74 alcaldes y alcaldesas comunitarias, electos democráticamente por sus propios pueblos.
Este es un sistema de gobierno completo, lo cual reconocemos como tal, afirmó el abanderado del partido Movimiento Semilla, sociólogo de profesión.
Precisó que la firma de la agenda es resultado del proceso de diálogo iniciado en 2024 con autoridades indígenas, “con quienes nos reunimos cada mes”. Así buscamos rutas al desarrollo y al bienestar de los pueblos indígenas, acotó.
El documento que acabamos de suscribir tiene compromisos concretos sobre economía comunitaria, infraestructura, salud integral, educación bilingüe intercultural, medio ambiente, derechos de los pueblos originarios y seguridad ciudadana, describió el presidente.
Negó que sea una lista de deseos o de buenas intenciones, sino una agenda de compromisos concertados con cuidado, “porque tenemos la intención de cumplir cada uno”.
La gobernación departamental coordinará una mesa interinstitucional de seguimiento al progreso de las acciones planteadas, y desde ahí se coordinará la evaluación de resultados, amplió el mandatario.
El camino continúa, existen aún muchos retos por delante, 500 años de racismo es imposible transformarlos en un solo periodo de gobierno, consideró.
Nuestra fuerza está en ustedes para construir avances significativos, está en esa unidad y en la memoria de los pueblos, de los abuelos sentados aquí, aseveró.
A fines de abril pasado, el jefe de Estado firmó una agenda de desarrollo con la Asociación Indígena de Alcaldías del municipio Santa María Chiquimula, del suroccidental departamento de Totonicapán.
Arévalo persigue con esta estrategia, según analistas, una legitimación y reconocimiento mutuo, descentralización de la inversión y atender reclamos de marginación.
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