De acuerdo con el ministro coordinador de Asuntos Económicos, Airlangga Hartarto, la decisión se tomó durante una reunión de coordinación de alto nivel, en la cual se evaluaron los efectos de la medida sobre los principales socios comerciales del país: China, Estados Unidos, Australia y Canadá.
La política, vigente desde el 1 de junio bajo el reglamento gubernamental número 21 de 2026, exige a los exportadores repatriar y mantener sus ingresos en divisas en cuentas especiales dentro del sistema financiero nacional.
El objetivo es reforzar las reservas internacionales y proteger la estabilidad de la rupia (moneda nacional), que ha enfrentado presiones en los últimos meses.
Según fuentes oficiales, la exención busca facilitar las operaciones de los cuatro países mencionados, que representan una parte significativa del comercio exterior indonesio, particularmente en sectores como la minería, la energía y la agricultura.
arc/msm





