El estudio, realizado el 25 y 26 de julio a 820 personas mayores de 16 años en Quito y Guayaquil, con un margen de error de ±4 por ciento, mostró un deterioro en la percepción sobre la figura del mandatario.
Respecto a la confianza en el gobernante, el 27 por ciento expresó una valoración positiva y el 73 por ciento una percepción negativa.
El Ciees señaló que la calificación positiva de la gestión presidencial alcanzó su nivel más bajo de 2026 y destacó que el descenso fue generalizado en las dos principales ciudades del país.
En Quito, la aprobación pasó del 29 al 23 por ciento entre junio y julio, mientras que en Guayaquil cayó del 22 al 19 por ciento.
El informe indicó que, aunque un 28,9 por ciento de la población constituye un núcleo de respaldo potencial identificado mediante minería de datos, la aprobación efectiva ya se sitúa por debajo de ese segmento.
Asimismo, señaló que la confianza en la figura presidencial permanece por encima de la evaluación de la gestión, lo que evidencia la existencia de un crédito político residual que aún no se traduce en una mejor percepción de los resultados del Gobierno.
La encuesta también reflejó un marcado pesimismo ciudadano, pues apenas el 22 por ciento de los consultados se declaró optimista sobre el futuro del país, mientras el 78 por ciento expresó una visión pesimista y el 86 por ciento afirmó que no espera mejoras en la situación nacional.
Según el Ciees, la inseguridad continúa como la principal preocupación de la población, mencionada por el 52 por ciento de los encuestados, seguida del mal gobierno (21 por ciento), la economía (17 por ciento), la corrupción (seis por ciento) y la salud (cuatro por ciento).
El estudio precisó que en Guayaquil la inseguridad concentra el 65 por ciento de las preocupaciones y predomina el sentimiento de miedo, mientras en Quito la percepción es más diversificada, con mayor peso del mal gobierno y la economía, además de una mayor demanda de resultados y rendición de cuentas.
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