El Observatorio, colectivo de análisis económico, señaló que el nuevo préstamo incrementará las obligaciones financieras del país sudamericano con ese organismo multilateral, que, según sus cálculos, ya se habían elevado un 41 por ciento durante la actual administración.
De acuerdo con esa organización, cuando Noboa asumió la presidencia, en noviembre de 2023, la deuda con el Banco Mundial ascendía a cinco mil 165,8 millones de dólares, mientras que en abril de 2026 —último dato disponible del Ministerio de Economía— alcanzó siete mil 272,5 millones.
El Observatorio precisó que ese monto aún no incorpora el nuevo financiamiento aprobado esta semana por el organismo internacional, por lo que las obligaciones superarían los ocho mil millones de dólares una vez registrado el desembolso.
Asimismo, indicó que el portal del Banco Mundial reporta obligaciones de pago por siete mil 287,4 millones de dólares, cifra que tampoco incluye el préstamo autorizado el 28 de julio.
Ese nuevo crédito fue aprobado por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), integrante del Grupo Banco Mundial, para respaldar el programa de reformas económicas impulsado por el Ejecutivo ecuatoriano.
Según el organismo financiero, la operación busca fortalecer la sostenibilidad fiscal mediante una mayor eficiencia del gasto público, mejoras en las transferencias sociales y una gestión más sólida de los ingresos y riesgos fiscales.
El Banco Mundial sostuvo que el programa contribuirá a mejorar el clima de inversión, ampliar el acceso al crédito para pequeñas y medianas empresas y generar más de 180 mil empleos adicionales hacia 2031.
“Según la ministra de Economía esto es otra señal de confianza de los mercados internacionales, pero es tanta la confianza, que a la presente fecha el Ecuador se ubica entre las economías con mayores obligaciones de pago también con este banco multilateral”, advirtió el Observatorio.
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