La mayor parte de las vías cortadas pertenecen a las provincias de Avila, Castellón, Madrid y Toledo, aunque en la periferia de esta capital poco a poco se vuelve a la normalidad.
Sin embargo, prevalecen las tensiones por los fuegos ante la superficie seca y el peligro de que se reaviven con la entrada este miércoles de la cuarta ola de calor en el país ibérico.
Ayer, el Consejo de Ministros de España aprobó la declaración de zonas damnificadas por una emergencia de protección civil, a los territorios afectados en 14 Comunidades Autónomas.
Se contabilizan 211 episodios catastróficos en su mayoría incendios forestales, ocurridos entre el 31 de marzo y el 27 de julio, según los datos ofrecidos este martes en rueda de prensa por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El acuerdo, comprende emergencias registradas en Andalucía, Aragón, Baleares, Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Galicia, La Rioja, Madrid, Navarra, País Vasco, Murcia y la Comunidad Valenciana.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) señaló que la ola de calor puede extenderse por lo menos hasta el domingo, un fenómeno atmosférico que amenaza con agravar los incendios forestales que ya arrasaron con cerca de 200 mil hectáreas.
Se espera que los termómetros superen en algunas zonas los 40 grados Celsio, incluso sobre los 42 en puntos como en los valles fluviales del cuadrante suroeste, el valle del Ebro y Navarra.
La Aemet señaló que esta ola estará acompañada de estabilidad atmosférica con predominio de cielos poco nubosos o despejados. Se desarrollarán algunas nubes de evolución en el sistema Ibérico y Pirineos, donde podrían darse chubascos localmente fuertes en la zona de Girona.
Las temperaturas máximas subirán en Castilla y León y los archipiélagos, con valores superiores a 35 grados, añadiendo a áreas de Madrid, el interior de Mallorca y el sur de Gran Canaria; y a los 40-42 grados en los valles fluviales del cuadrante suroeste.
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