Durante un conversatorio celebrado en la Galería de Arte Manuel E. Amador, de la Universidad de Panamá, organizado por la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales «En Defensa de la Humanidad», que lidera la abogada Gilma Camargo, el también escritor y catedrático expuso sobre las principales conquistas alcanzadas por la Revolución en las distintas etapas de su desarrollo político, económico y social.
Midence recordó que tras el triunfo revolucionario de 1979, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) encontró un país devastado por la dictadura militar de Anastasio Somoza, con elevados índices de pobreza, una economía dependiente del cultivo del café y un analfabetismo que afectaba a cerca del 80 por ciento de la población.
En ese contexto, señaló que tras el triunfo, el actual copresidente Daniel Ortega impulsó programas orientados a garantizar el acceso de los sectores más vulnerables a la salud, la educación, la producción de alimentos y la alfabetización, como parte de una estrategia de restitución de derechos.
El diplomático indicó que las agresiones armadas promovidas desde Washington durante la década de 1980 obligaron al país a concentrar importantes recursos en la defensa de la soberanía nacional, lo que retrasó la ejecución de numerosos programas de desarrollo.
Asimismo, recordó que tras la derrota electoral del sandinismo en 1990, Nicaragua experimentó, durante 16 años de gobiernos neoliberales, un retroceso en indicadores económicos y sociales que, afirmó, afectó las conquistas alcanzadas por la Revolución.
Según explicó, con el regreso del FSLN al Gobierno en 2007 comenzó un proceso de reconstrucción y fortalecimiento de políticas públicas en áreas estratégicas como la educación, la salud, la vivienda y la producción agroalimentaria.
Midence sostuvo que el modelo de desarrollo impulsado actualmente enfrenta nuevos intentos de injerencia externa, mientras consolida un proceso de unidad nacional con una participación relevante de la juventud y las mujeres.
Como ejemplos de esos avances mencionó tasas de crecimiento económico de entre cuatro y cinco por ciento, la reducción de la pobreza desde cerca del 49 por ciento en 2006 hasta alrededor del 18 o 19 por ciento, así como el desarrollo de infraestructura en distintos territorios del país.
También cuestionó las campañas mediáticas que, a su juicio, buscan desacreditar a la Revolución Sandinista y a sus instituciones, particularmente en relación con los procesos electorales.»La prensa corporativa miente con lo que publica y también con lo que omite», aseveró.
Sobre este tema, recientemente la copresidenta Rosario Murillo, afirmó que Nicaragua avanza hacia la organización de elecciones «libres, dignas, soberanas y propias», conforme a la voluntad del pueblo.
Murillo rechazó el retorno de mecanismos electorales que, según expresó, fueron diseñados y condicionados por Estados Unidos, al tiempo que reiteró que el país fortalecerá un modelo institucional sustentado en su independencia y autodeterminación.
La copresidenta informó además que continúan las consultas entre las instituciones correspondientes para elaborar propuestas orientadas a consolidar las bases constitucionales e institucionales del Estado nicaragüense.
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